Está claro que al hablar de nuestros docentes que se van jubilando, carecemos de objetividad, pero en este caso voy a ser menos objetivo que nunca, pero también más justo que nunca. Es que se ha jubilado otra docente histórica, que se supo ganar el aprecio de sus alumnos y de sus pares. Tal es así que se desempeñó como Jefa del Departamento de Gestión (único cargo dentro de la docencia elegido por la votación de los docentes). Perdonen que personalice esta nota, pero me tocó ser docente de sus hijos y ella ser docente de mis hijas y pude comprobar, en el primer caso, lo excelente madre que ha sido pues sus hijos eran personas maravillosas, y en el segundo caso comprobar la excelencia de sus clases. Creo que si faltó una vez en todo su paso por la escuela es mucho. Por eso esa sensación de tristeza y alegría nos envuelve a toda la comunidad de nuestra querida escuela. Estamos muy contentos que pueda disfrutar de su jubilación pero muy tristes por haber perdido otro bastión de nuestro cuerpo docente.
¡Edel, gracias por todo!

